¿QUÉ SON LAS PIEZAS PIRATA? ¿CÓMO PUEDES DETECTARLAS?

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Aunque esperamos que tus visitas al taller sean lo menos frecuentes posible, es inevitable que llegado un momento determinado tengas que acudir para poner a punto tu vehículo. De hecho, pasar las pertinentes revisiones y la sustitución de piezas deterioradas del vehículo, puede ahorrarte más de un disgusto. Ten en cuenta que esperar a que un recambio se rompa o falle puede comprometer la seguridad de tu vehículo. Así que, ya sea por prevención o por fuerza mayor, es posible que en algún momento seas tú mismo quien necesites comprar un recambio.

Hoy te explicamos cómo reconocer un recambio pirata o ilícito, para que no te den gato por liebre y puedas adquirir repuestos con total garantía y seguridad.

HABLEMOS CON PROPIEDAD

Un recambio original ha sido fabricado o instalado por la propia marca y está amparado por sus estándares de calidad. Un recambio de marca blanca copia la tecnología del recambio original, aunque está fabricado por otras empresas que del mismo modo ofrecen garantías y que igualmente realizan pruebas tanto de rendimiento como de calidad. Un recambio de segunda mano es una pieza original, pero que ya ha sido utilizada con anterioridad en otro coche igual que el tuyo.

Desde RO-DES, nos indican que los recambios usados extraídos de vehículos que ya han alcanzado el final de su vida útil pasan pruebas de calidad exhaustivas, por lo que son igualmente óptimos a la hora de seguir desempeñando la función para la cual fueron diseñados. Otra categoría serían los recambios reconstruidos, que tienen también su origen en la recuperación de materiales, pero que han necesitado manipulación previa para garantizar su correcto funcionamiento y que por lo general ofrecen plazos más largos de garantía que las piezas de desguace.

Más allá de estas cuatro categorías, y sin encuadrarse en ninguna de ellas, están los recambios pirata, de los que la propia DGT ya ha alertado a los conductores y sobre los que hay que tener especial cuidado para evitar caer en una compra fraudulenta que más adelante se convierta en un problema. Estos recambios son piezas de calidad defectuosa, o que presentan información engañosa. Por ejemplo, es habitual encontrar neumáticos piratas con etiquetas que indican información falsa sobre el producto, como, por ejemplo, la carga que soportan. Esto hace del producto un potencial peligro para nuestra seguridad.

Los recambios piratas no son como los de marca blanca, porque no copian la tecnología de la marca original, sino que simplemente copian el aspecto y el nombre de la marca, pero no sus calidades ni sus sistemas. Es decir, tratan de salir del paso.

Muchas veces, ni siquiera un ojo experto es capaz de hacer distinciones sin usar herramientas específicas para testar la calidad y los materiales, pero es asombrosamente sencillo de distinguir cuando sí se hacen pruebas técnicas de calidad. Por ejemplo, de frenado. Unas pastillas de freno piratas arrojan pésimos resultados en comparación con recambios, ya no originales, sino simplemente de marca blanca. Puedes ver en este vídeo como un recambio pirata alarga la distancia de frenado entre 14 y 25 metros más. ¡Es para pensarse el ahorro!

Por eso hay que concienciarse e interiorizar las siguientes reglas para detectar los recambios piratas:

Errores tipográficos: A veces lo más sencillo se nos pasa por alto, ¡atento a los detalles! BOSC, en lugar de BOSCH; BALEO, en lugar de VALEO… Puedes considerar estar comprando un recambio de una marca reputada, cuando la realidad es que la empresa resulta ser totalmente desconocida, y además utiliza medios ilícitos y fraudulentos para aumentar sus ventas.

Traducciones dudosas: Un fabricante extranjero, puede tratar de aumentar ventas en nuestro país elaborando productos cuya información haya sido traducida automáticamente por una máquina, sin pasar por ninguna supervisión. Si una empresa no pone cuidado en que sus instrucciones, consejos de uso o descripción, sean legibles por sus clientes, ¿qué podemos esperar de la pieza?

Etiquetas tapadas, o sin el nombre del fabricante: Puede ser, por ejemplo, que se haya adherido una pegatina con especificaciones más deseables sobre otra que hable sobre las especificaciones reales del producto. O puede ocurrir, que esa etiqueta se haya retirado, y que hayan puesto otra donde debería estar la original. Esto se aplica también a recambios embalados en cajas de ciertas marcas que pueden darte más confianza. Sería lo equivalente a rellenar con Cola, una botella de Coca-cola.

Precios muy bajos: Desconfía de los precios sospechosamente atractivos, puesto que muchas veces esconden algún secreto, como el hecho de que un recambio VALEO no sea realmente de la marca VALEO.

Presta atención a los recambios que vayas a poner en tu vehículo. ¡Tu seguridad depende de ello!

¿QUÉ PUEDES HACER?

La mejor manera de curarte en salud es acudir a un taller de confianza, para tener garantías de que no van a intentar “colarte” piezas fraudulentas o de dudosa procedencia.

También conviene que compares precios de piezas similares en diferentes establecimientos, ya sea de forma online o presencial, para comprobar si su precio se encuentra en la media del mercado.

Así y todo, conviene que hagas un examen detallado y que conserves el ticket o factura de compra, pues de ello dependerá su garantía. ¡Esperamos que no los tengas que utilizar!

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