limpiar filtro particulas y valvulas egr

Cómo limpiar las valvulas EGR y filtro de partículas de un vehículo.

Publicada en Publicada en Tutoriales

En los últimos años,  los perfeccionamientos obtenidos en la técnica de motores han llevado mejores procesos de combustión y con ellos, a menores emisiones brutas.
El desarrollo de sistemas electrónicos de control del motor ha hecho posible una inyección exacta de la cantidad de combustible necesaria y el ajuste preciso del punto de encendido.
Estos dos puntos han llevado, además de un aumento de la potencia de los motores, también a un claro mejoramiento de la calidad de los gases de escape.

Dentro de los sistemas de control de emisiones destacan los siguientes:
•Control de la combustión (sonda Lambda).
•Sistema de ventilación positiva del Cárter (PCV).
•Sistema cerrado de control evaporativo (Canister).
•Sistema de recirculación de gases de escape (EGR).
•Sistema de inyección adicional de aire en el escape.
•Convertidor catalítico y Filtro de partículas

Sistemas para reducir las emisiones contaminantes de los gases de escape

En este artículo, nos vamos a centrar en hablar en los principales causantes de la mayoría de averías, que son las válvulas EGR y los filtros de partículas.

¿Cuál es la causa de este tipo de averías en válvulas EGR y filtros de partículas?

El causante de averías en estos dos sistemas anticontaminación es el depósito de partículas de hollín.
Origen de las partículas de hollín
El origen de las partículas de hollín en el motor diésel está supeditado a las diferentes operaciones que caracterizan a la combustión en el motor diésel, como son la alimentación de aire, la inyección o la propagación de la flama.
La calidad de la combustión depende del modo en que se genere la mezcla de combustible y aire.
Puede suceder que la mezcla sea demasiado rica en determinadas áreas de la cámara de combustión, por no haber suficiente oxígeno disponible. En ese caso la combustión se mantiene incompleta y se produce la generación de partículas de hollín.
La masa de las partículas y su cantidad dependen básicamente, por tanto, de la calidad de la combustión en el motor.
Válvulas EGR
La función de la válvula EGR es dosificar el caudal de gases de escape reciclados.
El sistema está instalado en el colector de gases de escape o en el sector de aspiración, de esta forma lo que conseguimos es evitar que los gases se expulsen a la atmosfera, aunque como contraprestación lo que conseguimos es que se depositen partículas sólidas de hollín provenientes de la combustión del motor, en la propia válvula, y en todo el sistema de admisión, de esta forma la válvula va agarrotándose por depósitos de carbonilla y como consecuencia nos provocará luz avería de motor ya que cuando la válvula intente accionar, mecánicamente no lo podrá hacer porque esos depósitos de hollín no le dejarán, provocándonos la avería mencionada.
Las válvulas EGR pueden ser neumáticas o eléctricas
Las válvulas EGR de los vehículos diesel (figura inferior) tienen grandes diámetros de abertura

Las secciones transversales en las válvulas EGR en los motores de gasolina (figura inferior) son mucho más pequeñas.

Filtro de partículas (motores Diesel)

Consisten en la reducción de las partículas de hollín por medio de un sistema de filtración en los gases de escape.
Se distinguen dos diferentes sistemas:

Filtro de partículas Diesel con aditivo.
Filtro de partículas Diesel sin aditivo.

Sistema con aditivo
Este sistema se implanta en vehículos con el filtro de partículas alejado del motor. Debido al largo recorrido de los gases escape entre el motor y el filtro de partículas, la temperatura de encendido necesaria para la combustión de las partículas sólo se puede alcanzar agregando un aditivo.

Sistema sin aditivo
Este sistema está implantado, en vehículos con el filtro de partículas instalado cerca del motor. El corto recorrido de los gases de escape entre el motor y el filtro de partículas permite que la temperatura de los gases de escape todavía sea suficientemente alta para la combustión de las partículas.

El filtro de partículas diesel se encarga de retener las partículas de hollín contenidas en los gases de escape. En su función de catalizador de oxidación se encarga de depurar los gases de escape en lo que respecta a los contenidos de hidrocarburos (HC) y monóxido de carbono (CO). Estos contaminantes se transforman en agua (H2O) y dióxido de carbono (CO2).

Fase de regeneración
El filtro de partículas diesel tiene que ser despejado de forma sistemática de las partículas de hollín, para evitar que resulte afectada su capacidad de funcionamiento. Durante el ciclo de regeneración se procede a quemar (oxidar) las partículas retenidas en el filtro. En el caso de la regeneración del filtro de partículas con recubrimiento catalítico se diferencia entre la regeneración pasiva y la regeneración activa. El ciclo de regeneración discurre sin que el conductor se percate de ello.
Regeneración pasiva
En el ciclo de regeneración pasiva las partículas de hollín se queman de forma continua, sin intervención por parte de la gestión del motor. El posicionamiento cercano al motor, del filtro de partículas, permite que por ejemplo los gases de escape alcancen temperaturas de 350-500 °C al circular por autopista. Las partículas de hollín son transformadas, por medio de una reacción con dióxido nítrico, en dióxido de carbono. Esta operación gradual se desarrolla de forma lenta y continua a través del recubrimiento de platino, que hace aquí las veces de material catalizador.
Regeneración activa
Con motivo de la regeneración activa se procede a quemar las partículas de hollín, para lo cual la gestión del motor se encarga de producir un aumento específico de la temperatura de los gases de escape. Al circular por ciudad a baja carga del motor, las temperaturas de los gases de escape son demasiado bajas como para poder practicar un ciclo de regeneración pasiva en el filtro de partículas. En virtud de que deja de ser posible degradar las partículas de hollín se produce una saturación de hollín en el filtro. En cuanto se alcanza una saturación específica de hollín en el filtro, la gestión del motor pone en vigor un ciclo de regeneración activa. Esta operación tarda unos 10 minutos.
Las partículas de hollín se queman, produciendo dióxido de carbono, a partir de una temperatura de los gases de escape de 600-650 °C.
Si las condiciones del tráfico son tales que el motor trabaja bajo muy poca carga, es posible que la limpieza no se pueda llevar a cabo. Por lo tanto, el hollín se continuará acumulando en el filtro.
Realizar la limpieza con el filtro demasiado lleno de hollín resulta peligroso. Al existir más material que quemar, la temperatura del filtro se elevará aún más, pudiendo llegar a dañarlo. Para evitar que esto ocurra, el cuadro de mandos del vehículo puede mostrar un indicador que avisa de la situación crítica del filtro.
El manual del vehículo suele instruir al propietario a prestar especial atención a dicho indicador. Si parpadea, es necesario modificar el patrón de conducción de forma inminente para aumentar la carga del motor, haciendo posible la limpieza del filtro. De hecho, incluso es aconsejable salir a dar una vuelta incluso si no era nuestra intención. Si no se hace así, el vehículo necesitará pasar por el taller para realizar una limpieza manual.
En resumen, reconocer la limpieza y adaptar la conducción para facilitarla resulta ser extremadamente útil para favorecer que el filtro funcione siempre en condiciones óptimas, minimizando los efectos negativos de la limpieza en el consumo.
Si te parece interesante este artículo, compártelo en las redes sociales FACEBOOKTWITTER

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *